Thesis EXPERIENCIA PARA ENTENDER LA CARGA DE TRABAJO DURANTE EL PROCESO DE DISEÑO: EVALUANDO LAS DISTINTAS FASES DE DISEÑO
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Date
2016
Authors
Journal Title
Journal ISSN
Volume Title
Program
INGENIERIA CIVIL INDUSTRIAL
Campus
Universidad Técnica Federico Santa María UTFSM. Casa Central Valparaíso
Abstract
Because the subject of research design refers not only to products but also the human response, this study is to satisfy the need to expose the experience in design practice by the same designers.
In the following article an experiment which seeks to meet through the protocol-based design tools, how the designers relate to the design process in each of its stages is proposed. For this, systematic methodology established by the authors Pahl & Beitz (2007) to four young design students, who were monitored under a modified protocol video recording their progress and perception in each of the predefined stages was applied.
In addition, at the end of each activity participants of the experience answered a subjective survey created by Hart and Staveland in 1988, called the NASA Task Load Index, which establishes the levels of workload to which the study subjects are subjected. This procedure assesses six dimensions, three relate to the demands imposed on the person (mental demands, physical demands and temporary demand) while others (performance, effort and frustration) refer to the interaction of the person with the task. The NASA TLX questionnaire stands out for having adequate levels of validity, high levels of sensitivity, low implementation requirements and a practically zero degree of intrusion for those who are surveyed.
Results from research show that total design process studied in this experiment demands a medium-high workload, between 50% and 75% of the capacity of the participants. Of the dimensions evaluated by the NASA TLX method, mental demand is the most relevant, especially in the early stages where designers generate ideas that they will develop in their product. Effort is directly related to this variable, while the performance on its part behaves inversely; this behavior is given by particular self-demanding levels of each designer, expecting better results the more effort is put into their tasks. The temporary demand is the one which has greater data dispersion, which means that different tasks may be overestimated or underestimated depending on the case, and special care is necessary when organizing activities by module. The least required dimension during the design process was the physical demand, which was detected only in the construction tasks of the product, short and not very determinant tasks in the overall development experience. Frustration levels were also mostly low, however, the data that exceeded the average mainly corresponded to unforeseen issues that the designers solved by having to restructure their proposals.
Finally, with these results, it is expected to patent the work and workload of designers in each of the tasks in the design process, reducing exhaustion by them with a good organization and prevent them from reaching inefficient or unsatisfactory results.
Debido a que el tema de la investigación de diseño no sólo se refiere a los productos sino también la respuesta humana, este estudio viene a satisfacer la necesidad de exponer la experiencia en la práctica del diseño por parte de los mismos diseñadores. En el siguiente artículo se propone un experimento en el que se busca conocer, a través de herramientas basadas en del diseño protocolar, como se relacionan los diseñadores con el proceso de diseño en cada una de sus etapas. Para esto se aplicó la metodología sistemática establecida por los autores Pahl & Beitz (2007) a cuatro jóvenes estudiantes de diseño, quienes fueron monitoreados bajo un protocolo de video modificado registrando su avance y percepción en cada una de las etapas predefinidas. Además, al final de cada actividad los participantes de la experiencia contestaron una encuesta subjetiva creada por Hart y Staveland en 1988, denominada NASA Task Load Index, que establece los niveles de carga de trabajo a la que los sujetos en estudio se ven sometidos. Este procedimiento evalúa 6 dimensiones, tres se refieren a las demandas impuestas a la persona (Demandas Mentales, Demandas Física y Demanda Temporal) mientras que las demás (Rendimiento, Esfuerzo y Frustración) se refieren a la interacción de la persona con la tarea. El cuestionario NASA TLX destaca por poseer niveles adecuados de validez, altos niveles de sensibilidad, bajos requisitos de implementación y un grado de intrusión prácticamente nulo para quienes son encuestados. Los resultados arrojados por la investigación revelan que el proceso total de diseño estudiado, en este experimento, demanda una carga de trabajo media alta, de entre el 50% y 75% de la capacidad de los participantes. De las dimensiones evaluadas por el método NASA TLX, la demanda mental es la más relevante, principalmente en las primeras etapas en las que los diseñadores generan las ideas que desarrollarán en su producto. El esfuerzo se relaciona directamente con esta variable, mientras que el rendimiento por su parte se comporta de manera inversa, esta conducta viene dada por los niveles de autoexigencia particular de cada diseñador que espera mejores resultados mientras más esfuerzo pongan en sus tareas. La demanda temporal es la que posee mayor dispersión en sus datos, lo que supone que las distintas tareas pueden estar sobreestimadas o substimadas dependiendo sea el caso, y es necesario especial cuidado al momento de organizar las actividades por módulo. La dimensión menos requerida durante el proceso de diseño, fue la demanda física, que fue detectada solo en las tareas de construcción del producto, tareas breves y poco determinantes en el total del desarrollo de la experiencia. Los niveles de frustración también fueron en su mayoría bajos, sin embargo, los datos que superaron la media correspondieron principalmente a imprevistos que los diseñadores solucionaron debiendo reestructurar sus propuestas. Finalmente, con estos resultados, se espera patentizar la labor y carga de trabajo de los diseñadores en cada una de las tareas del proceso de diseño, disminuyendo el agotamiento por parte de éstos con una buena organización, y evitar que puedan llegar a resultados ineficientes o poco satisfactorios.
Debido a que el tema de la investigación de diseño no sólo se refiere a los productos sino también la respuesta humana, este estudio viene a satisfacer la necesidad de exponer la experiencia en la práctica del diseño por parte de los mismos diseñadores. En el siguiente artículo se propone un experimento en el que se busca conocer, a través de herramientas basadas en del diseño protocolar, como se relacionan los diseñadores con el proceso de diseño en cada una de sus etapas. Para esto se aplicó la metodología sistemática establecida por los autores Pahl & Beitz (2007) a cuatro jóvenes estudiantes de diseño, quienes fueron monitoreados bajo un protocolo de video modificado registrando su avance y percepción en cada una de las etapas predefinidas. Además, al final de cada actividad los participantes de la experiencia contestaron una encuesta subjetiva creada por Hart y Staveland en 1988, denominada NASA Task Load Index, que establece los niveles de carga de trabajo a la que los sujetos en estudio se ven sometidos. Este procedimiento evalúa 6 dimensiones, tres se refieren a las demandas impuestas a la persona (Demandas Mentales, Demandas Física y Demanda Temporal) mientras que las demás (Rendimiento, Esfuerzo y Frustración) se refieren a la interacción de la persona con la tarea. El cuestionario NASA TLX destaca por poseer niveles adecuados de validez, altos niveles de sensibilidad, bajos requisitos de implementación y un grado de intrusión prácticamente nulo para quienes son encuestados. Los resultados arrojados por la investigación revelan que el proceso total de diseño estudiado, en este experimento, demanda una carga de trabajo media alta, de entre el 50% y 75% de la capacidad de los participantes. De las dimensiones evaluadas por el método NASA TLX, la demanda mental es la más relevante, principalmente en las primeras etapas en las que los diseñadores generan las ideas que desarrollarán en su producto. El esfuerzo se relaciona directamente con esta variable, mientras que el rendimiento por su parte se comporta de manera inversa, esta conducta viene dada por los niveles de autoexigencia particular de cada diseñador que espera mejores resultados mientras más esfuerzo pongan en sus tareas. La demanda temporal es la que posee mayor dispersión en sus datos, lo que supone que las distintas tareas pueden estar sobreestimadas o substimadas dependiendo sea el caso, y es necesario especial cuidado al momento de organizar las actividades por módulo. La dimensión menos requerida durante el proceso de diseño, fue la demanda física, que fue detectada solo en las tareas de construcción del producto, tareas breves y poco determinantes en el total del desarrollo de la experiencia. Los niveles de frustración también fueron en su mayoría bajos, sin embargo, los datos que superaron la media correspondieron principalmente a imprevistos que los diseñadores solucionaron debiendo reestructurar sus propuestas. Finalmente, con estos resultados, se espera patentizar la labor y carga de trabajo de los diseñadores en cada una de las tareas del proceso de diseño, disminuyendo el agotamiento por parte de éstos con una buena organización, y evitar que puedan llegar a resultados ineficientes o poco satisfactorios.
Description
Catalogado desde la versión PDF de la tesis.
Keywords
DISEÑO DE PRODUCTOS, DISEÑO PROTOCOLAR, DISEÑO